Etiqueta: Salud y bienestar

  • Ansiedad: cuando el cuerpo grita lo que el alma calla

    Ansiedad: cuando el cuerpo grita lo que el alma calla

    Cómo entenderla, afrontarla y recuperar la calma en tiempos difíciles

    Vivimos en una época de pantallas encendidas, agendas saturadas y mentes agotadas.
    En un mundo que aplaude la productividad constante, detenerse a respirar se ha vuelto un acto radical. Y en medio de ese ritmo acelerado, la ansiedad se ha convertido en un síntoma universal.

    Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2022), más de 300 millones de personas viven con trastornos de ansiedad. Y aunque no siempre es fácil de reconocer, la ansiedad habla con claridad: lo hace a través de palpitaciones, insomnio, nudos en el estómago, pensamientos acelerados y esa sensación constante de no estar en control.

    Pero aquí va una verdad esperanzadora:

    La ansiedad no es debilidad. Es información. Y puede transformarse.

    ¿Qué es realmente la ansiedad?

    Desde una mirada clínica, la ansiedad es una respuesta emocional y fisiológica ante una percepción de amenaza o incertidumbre. En su justa medida, es natural y hasta útil: nos prepara para actuar frente a un peligro.
    Pero cuando se vuelve constante, intensa o sin causa aparente, deja de protegernos y empieza a limitarnos.

    Susan David, psicóloga de Harvard y autora del libro Emotional Agility, señala que “las emociones incómodas no son el enemigo, sino datos valiosos. La ansiedad puede mostrarte dónde necesitas poner atención”.

    Foto tomada de Pinterest

    Claves para manejar la ansiedad de forma saludable

    1. Reconócelo sin juzgarte
      El primer paso para gestionar la ansiedad no es eliminarla, sino observarla con compasión. Nombrar lo que sentimos reduce su poder. “Lo que se resiste, persiste. Lo que se acepta, se transforma”, decía Carl Jung.
    2. Respira profundo, conscientemente
      Ejercicios simples como la respiración diafragmática o la técnica 4-7-8 (inhalar 4 seg., sostener 7, exhalar 8) pueden calmar el sistema nervioso en minutos.
      [Referencia: Andrew Weil, Breathing: The Master Key to Self Healing, 2005]
    3. Mueve tu cuerpo, aunque no tengas ganas
      Caminar, estirarte o bailar libera tensiones acumuladas. El ejercicio moderado ha demostrado ser tan eficaz como algunos medicamentos en casos de ansiedad leve.
      [Fuente: Harvard Health Publishing, 2021]
    4. Cuida tu diálogo interno
      La ansiedad suele alimentarse de pensamientos catastróficos o repetitivos. La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una de las herramientas más efectivas para identificarlos y reescribirlos.
      [Referencia: Beck, A.T. et al., Cognitive Therapy of Anxiety Disorders, 2010]
    5. Busca apoyo profesional sin miedo
      Ir al psicólogo no es un signo de fracaso, sino un acto de valentía. El acompañamiento terapéutico puede marcar una diferencia profunda y duradera.

    Ansiedad no es el fin. Puede ser el comienzo.

    Lo más importante que debes saber es esto: la ansiedad tiene salida.
    No siempre desaparece por completo, pero puede aprenderse a manejar con herramientas prácticas, autocuidado y ayuda profesional. Puedes vivir con más calma, más claridad y más libertad interior.

    En Revista MejorIn creemos en una salud mental que se construye con información, conciencia y amor propio. Por eso dedicamos este espacio para ayudarte a entenderte, a bajarle el volumen al miedo y a reconectar con tu paz.

    Fuentes y referencias

    • Organización Mundial de la Salud (OMS). (2022). World Mental Health Report.
    • David, S. (2016). Emotional Agility. Avery Publishing.
    • Weil, A. (2005). Breathing: The Master Key to Self Healing. Sounds True.
    • Harvard Health Publishing. (2021). Exercising to relax.
    • Beck, A.T., Emery, G., & Greenberg, R. (2010). Cognitive Therapy of Anxiety Disorders. Guilford Press.

  • Conoce los 3 estilos de vida de las personas felices

    Conoce los 3 estilos de vida de las personas felices

    Nuestro estilo de vida debe ir en consonancia con aquello que nos hace felices. Tanto la salud física como la mental están ligadas a nuestros hábitos que en consecuencia determinan nuestro bienestar y felicidad.

    La felicidad no tiene por qué ser un fin último y mucho menos algo complejo, hay personas que han tomado este concepto como algo mucho más cotidiano y fácil de atrapar entre las manos. Han cambiado su estilo de vida modificando pequeños hábitos que los ha llevado a encontrarse cara a cara con la felicidad.

    Hay quienes creen que la felicidad es un estado mental que podemos cultivar y que logrando un equilibrio entre nuestro cuerpo y nuestra mente podemos alcanzarla. 

    Hoy hablaremos de unos estilos de vida muy particulares en los que en el centro de estos se encuentran el cuidado de nuestro cuerpo y nuestra mente.

    Mindfulness o atención plena

    Mujer tranquila con sus emociones

    Esta práctica ha venido tomando popularidad los últimos tiempos, ya que muchas personas han encontrado en ella una salida a la ansiedad y la depresión. Pues el Mindfulness trata de poner toda nuestra atención al tiempo presente y a dejar de ser tan “reactivos” a lo que pasa a nuestro alrededor, sobre todo respecto al pasado y el futuro.

    En ocasiones no vivimos el presente en el sentido que estamos más preocupados por las cosas que  pasarán a futuro, que por lo que está ocurriendo aquí y ahora. Con el Mindfulness podemos vivir el presente, aprendiendo a gestionar nuestras emociones en el momento que ocurran

    Para lograr ese estilo de vida que asegura puede disminuir nuestro estrés hay que ver la vida desde una nueva perspectiva, además debemos cambiar ciertos hábitos por otros mejores. Entre ellos el ejercicio, la meditación y la manera en la que enfocamos nuestras emociones en el presente.

    El yoga

    Estilo de vida yoga

    El yoga se ha mantenido como una de las prácticas deportivas más saludables por los múltiples beneficios que conlleva, desde fortalecer los pulmones gracias a los ejercicios de respiración, hasta beneficiar los músculos y el sueño con la flexibilidad de sus estiramientos.

    Sin embargo, los practicantes del yoga concuerdan que el estado de relajación y meditación en el que entran con sus mantras también les ha dado la posibilidad de experimentar sus emociones desde un punto de vista más feliz.

    Los practicantes del yoga aseguran que poder conectarse con su mente y emociones les permite gestionar estas últimas de mejor manera, logrando estados de desestrés y quietud que tienen como consecuencia más episodios de felicidad en sus vidas. 

    La dieta saludable

    ¿Sabías que lo que comes puede afectar tu estado de ánimo o autoestima? Por ejemplo, al comer un chocolate podemos sentir enseguida cómo nos llenamos de energía y cómo nuestros males desaparecen, pero pasado el buen rato sentimos que nos venimos abajo. 

    Nuestros hábitos alimenticios pueden influir en nuestros estados de ánimo, además de afectar notablemente nuestra salud física. Hay personas que han comenzado a seguir un estilo de vida más saludable y se han visto beneficiadas tanto física como mentalmente.

    Hay estudios que sugieren que la ingesta de alimentos saludables aumentan la satisfacción de vida y que hay una relación entre el fortalecimiento del organismo con la motivación que usamos para enfrentar la vida daría.

    Los médico sugieren que comer más sano nos ayudará a encontrar un equilibro en nuestro modo de vida.


  • ¿Hacer ejercicio para compensar una dieta poco saludable? ¡Mala idea!

    ¿Hacer ejercicio para compensar una dieta poco saludable? ¡Mala idea!

    ¿Sigues sin bajar de peso aunque haces ejercicio diariamente? Esto se debe a que con una dieta poco saludable es imposible perder esos kilos de más. Generalmente cuando realizamos una rutina de ejercicios y llevamos una dieta saludable lo normal es bajar de peso.

    Sin embargo, hay personas que creen que por estar en el gimnasio o trotar diariamente pueden comer lo que sea. Erróneamente caemos en el pensamiento “ya quemé la hamburguesa que me comí” o “me comeré esta torta y mañana la quemo con ejercicios”. 

    Contrariamente a lo que podemos pensar, no solo es perjudicial llevar una dieta poco saludable y tener una rutina de ejercicios “para compensarla”, esto es contraproducente. 

    No hacer ejercicio con mala alimentación
    Alimentos saludables | Fuente: Unsplash

    ¿Cuáles son los efectos de tener una dieta poco saludable?

    Además de aumentar de peso, existen muchas consecuencias de llevar una mala alimentación. Somos propensos a que nuestra salud empeore y sufrir enfermedades graves. Incluso hay una relación entre la alimentación y nuestros estados anímicos, siendo una dieta poco saludable el camino a una depresión.

    Antes de continuar con las consecuencias, hablemos un poco de qué se considera una dieta poco saludable. Básicamente es una dieta que no tiene un equilibrio entre los grupos alimenticios. Estos grupos de alimentos se componen por:

    • Grupo 1: lácteos.
    • Grupo 2: huevos, carnes y pescados.
    • Grupo 3: legumbres, frutos secos y tubérculos.
    • Grupo 4: verduras y hortalizas.
    • Grupo 5: frutas.
    • Grupo 6: pan, azúcares, pasta, cereales.
    • Grupo 7: aceites y grasas.

    Comer bien no se trata tanto de la cantidad de alimentos que consumimos, es más acerca de la variedad que comemos. Ya que cada grupo alimenticio nos proporciona nutrientes necesarios para las diversas funciones de nuestro organismo.

    Una dieta poco saludable puede llevarnos a sufrir diferentes enfermedades como: la depresión, diabetes, enfermedades cardiacas, demencia, etc. Todo esto con un ejercicio diario podemos disminuir hasta en un 30% las posibilidades de padecerlas.

    El ejercicio no compensa una mala alimentación 

    Está mal hacer ejercicio con mala alimentación
    hica realizando ejercicios | Fuente: Unsplash

    Un estudio realizado en Estados Unidos por un investigador de la organización Sanford Researsh llegó a la conclusión que el ejercicio no compensa una dieta poco saludable. 

    El experimento trató de observar la relación de la pérdida de peso y una mala dieta. Concluyó que en los 10 meses de observación casi el 50% de las personas con obesidad no pudieron perder peso, aun cuando realizaron diferentes programas de ejercicio.

    Al parecer se demostró que estas personas además de no poder perder peso consumieron más calorías. Y se debe a que las personas con mala alimentación son más propensas al sedentarismo.  Para los investigadores “el ambiente tiene más valor que la practica en sí”, es decir, las personas con sobrepeso no van al gimnasio a mantenerse en forma y consumen muchas más calorías.

    La misma investigación demostró que los ejercicios básicos diarios como subir escaleras y caminar, al entrar en contacto con una rutina fuerte de ejercicios y una mala alimentación, las personas se volvieron todavía más sedentarias. Pues no querían si quiera realizar los ejercicios básicos.

    Como vemos, ir al gimnasio creyendo que vamos a quemar los kilos o calorías obtenidas por la pizza que nos comimos anoche puede ser una mala idea. Mejor comencemos a llevar una vida más saludable de dieta equilibrada y ejercicios.

    Ahora que lo sabes ¿Vas a comenzar a llevar un dieta más saludable?